II Encuentro Clubes de Lectura

II Encuentro de Clubes de Lectura. Mazarrón 2017

"Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro" Emily Dickinson

jueves, 8 de enero de 2015

El Padre Brown


    El favorito de Chesterton

   En el primer relato (La cruz azul) del primer libro, Chesterton describe al Padre Brown visto desde los ojos del detective Valentine:
"El pequeño sacerdote era la esencia misma de aquellas llanuras del este; tenía una cara redonda y embotada como un buñuelo de Norfolk; tenía unos ojos tan vacíos como el Mar del Norte, y llevaba varios paquetes de papel de estraza que no conseguía mantener juntos"
  
   G.K. Chesterton consiguió la popularidad a mayor escala con una serie de relatos policíacos en los que un sacerdote católico de Cobhole, Essex, el Padre Brown, personaje de aspecto humilde, descuidado e inofensivo, acompañado siempre de un gigantesco paraguas, suele resolver los crímenes más enigmáticos, atroces e inexplicables gracias a su conocimiento de la naturaleza humana antes que por medio de grandes deducciones.
    Cree en la razón y aplica la lógica y el sentido común para resolver sus casos. Gracias a la confesión conoce trucos de ladrones y timadores. Confía en la justicia, humana y divina.
    Para crear este personaje Chesterton se inspiró en el Padre John O'Connor (1870 - 1952), cura párroco de Bradford, Yorkshire, quien estuvo relacionado con la conversión al catolicismo de Chesterton en 1922. De esta vinculación dejó constancia el propio O'Connor en su libro de 1937 Father Brown on Chesterton.

     Los relatos del Padre Brown suelen constar de unas 20 páginas. Chesterton retrata estereotipos religiosos y culturales de su época. El buen socialista, el zapatero ateo, el policía soberbio y agnóstico, el calvinista abstemio y un herrero presbiteriano son algunos de los personajes que pueblan sus relatos. Normalmente trascurren en pueblos de la campiña inglesa, ocasionalmente en Londres y puntalmente en algun país extranjero. La saga del padre Brown es probablemente la obra más querida y personal de Chesterton. Si el relato policiaco es la expresión más temprana de la poética de la vida y la ciudad modernas, ¿quién mejor, propone Chesterton, en una de sus brillantes paradojas—que un sacerdote de la humilde vieja guardia para descifrarla? Surge así uno de los más entrañables personajes literarios. Armado con poco más que un paraguas y el profundo conocimiento de lo humano adquirido en el confesionario, el regordete y despistado cura de Essex, para quien desacreditar la razón es mala teología.
    La habilidad del autor consiste en sugerir que la explicación "irracional" es la única y la más racional, para después develar la sencilla respuesta al misterio. O dicho de modo diferente, en casos donde se invoca la presencia de lo sobrenatural y otros se convencen rápidamente de la obra de un milagro o de la intervención de Dios, el Padre Brown, a pesar de su devoción, es hábil para encontrar de inmediato la explicación más natural y perfectamente ordinaria a un problema en apariencia insoluble.
   Chesterton compuso alrededor de una cincuentena de relatos con este personaje publicados originalmente entre 1910 y 1935 en revistas británicas y estadounidenses. Luego se recopilaron en cinco libros (El candor del Padre Brown, La sagacidad del Padre Brown, La incredulidad del Padre Brown, El secreto del Padre Brown y El escándalo del padre Brown). Tres cuentos fueron publicados más tarde: La vampiresa del pueblo, El caso Donnington, descubierto en 1981, y La máscara de Midas, terminado poco antes de la muerte del autor y hallado en 1991.
   Chesterton, en sus novelas del Padre Brown cuenta historias donde se esboza la idea de un hombre asesinado por sus sirvientes mecánicos (El hombre invisible); de un libro que produce la muerte de quien lo lea (El maligno influjo del libro); o de un extraño aristócrata que muere en su castillo donde lo acompañaba un criado que es el único que lo ha visto los últimos años. Y otras donde una muchacha rica aparece muerta al caer por el hueco de un ascensor y lo que parece un simple accidente deja de serlo al aparecer una extraña nueva secta de la cual ella formaba parte y que adora al sol (El ojo de Apolo) o un héroe histórico es mostrado bajo un perfil extraño y aterrador al descubrir el padre Brown la verdad oculta tras el mito (La muestra de la espada rota).  
   El personaje del Padre Brown fue llevado numerosas veces a la pantalla; entre las más sonadas, figuran las adaptaciones de Edward Sedgwick (1934), Robert Hamer (1954, con Alec Guinness en el papel principal) y la serie televisiva inglesa de 1974 protagonizada por Kenneth More.

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