martes, 8 de enero de 2019

Próxima reunión martes 8 de enero de 2019 a las 6 en punto

Lo que esconden las olas de Emma Lira


   En el año 1906, el vapor trasatlántico Sirio naufraga inexplicablemente en un bajo frente a la costa de Cabo de Palos, que aparece en todas las cartas náuticas. Poco después, la tripulación abandona el navío en medio de escenas de pánico. El barco tardó quince días en hundirse, durante los cuales, ante la impasibilidad de los trabajadores del pecio, algunos pescadores, testigos del naufragio desde la costa, improvisaron el mayor rescate civil en España hasta el momento. 
   El balance total de víctimas osciló entre las 400 y las 800 personas y cuenta con el triste récord de ser el naufragio en el Mediterráneo con el mayor número de víctimas civiles. La tragedia acabó con familias enteras, truncó sueños y sacó lo mejor y lo peor de cada persona, con numerosas historias reales de heroísmo y de cobardía. Emma Lira se ha inspirado en este hecho real para componer una novela absorbente plagada de interrogantes.

   Documentos ocultos durante un siglo, pasajeros que jamás figuraron en las listas de embarque, identidades clandestinas y una única pasajera aún viva son las claves en la ficción para desentrañar el misterio del Sirio, que yace su sueño eterno a setenta metros de profundidad. Una tumba submarina que continúa protegiendo sus secretos.

Fuente: Lecturalia

Lo que esconden las olas

¿Sabotaje? 
"...una historia que fue creciendo en mí mientras aprendía a bucear frente a la costa murciana y escuchaba la trágica historia de un naufragio, hace poco más de un siglo, que jamás debería haber ocurrido; una catástrofe que acabó con la vida de cientos de personas y que tiene los ingredientes de las grandes historias: inmigración ilegal, rescates heroicos y capitanes capaces de abandonar un barco a su suerte. A tres millas de la costa, los restos de aquel navío que viajaba a América en busca de una vida mejor, permanecen sepultados a 70 metros de profundidad. Fue la inquietante imagen de esa tumba submarina la que me motivó a hacerme preguntas. Y cuando las respuestas se acabaron, fue ella la que me exigió ir más allá de la historia conocida, a meterme en el alma de sus protagonistas y a dejar que la imaginación hiciera el resto."

   Lo que esconden las olas (Plaza & Janés, 2015) nos acerca al mayor naufragio civil ocurrido en las costas españolas. El hundimiento de este barco tuvo lugar el 4 de agosto de 1906 cuando se dirigía a Buenos Aires. Son muchos los misterios que rodean a este trágico suceso tales como el abandono del barco por parte del capitán o las escalas que el barco hacía normalmente para recoger emigrantes ilegales y que no constaban en ningún sitio. Un capitán y una tripulación que sabían demasiado pero que nunca hablaron. La autora de la novela, Emma Lira, trata de solucionar tantos enigmas novelando sus propias hipótesis.

   "Si a bordo del Sirio hubieran ido pasajeros norteamericanos, esta historia sería un Titanic, conocida en el mundo entero", aseguró la periodista durante la presentación de esta novela a bordo de una zodiac, en la reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas, en la Región de Murcia.
   La autora conoció este suceso de manera casual en 2002, cuando hacía un curso de buceo en la zona, y quedó fascinada no solo por el trágico acontecimiento, sino también por las numerosas preguntas que a día de hoy continúan sin tener respuesta.
   El Sirio, que cubría la ruta entre Génova y Argentina, tenía una dilatada trayectoria de navegación, como también la tenía su capitán, Giuseppe Piccone, quien llevaba a cabo su último viaje antes de jubilarse.
   A pesar de su experiencia y de las buenas condiciones meteorológicas, el buque encalló en un área de fondos bajos (apenas 3,6 metros de profundidad), muy peligrosa para la navegación, pero bien conocida desde tiempos de los fenicios y reflejada en todas las cartas náuticas de la época.
   El barco no se hundió inmediatamente, sino que tardó unos 15 días en hacerlo. Sin embargo, se calcula que en torno a 500 personas fallecieron en el suceso, y ni el capitán ni la tripulación organizaron la evacuación de ningún modo, sino que fueron los pescadores locales, en muchos casos arriesgando sus vidas, los que socorrieron a los viajeros.
   El número exacto de víctimas sigue siendo un misterio, ya que, además del pasaje oficial, en el Sirio viajaban numerosos emigrantes que trataban de buscar una oportunidad en el Nuevo Mundo y huir del hambre, la crisis y las guerras que afectaban a la Europa de entonces.
   Otro de los interrogantes es por qué el buque navegaba tan cerca de la costa, a unas tres millas, y una posible explicación es precisamente la intención de hacer una escala no oficial para embarcar a más emigrantes de forma irregular.
   Emma Lira quería dar a este suceso "el lugar que le corresponde en la historia", al ser el mayor naufragio civil de España y también el mayor rescate llevado a cabo de manera espontánea por personal no militar ni profesional.

   Esta novela coral que combina catástrofe, relato histórico y misterio familiar está narrada en tres lineas temporales:   

- 2006. Sandro es un venezolano que ha llegado a España en busca de las causas de un accidente que quizá nunca fue tal. La joven Paula le introducirá en el rodaje de un documental conmemorativo por el centenario del hundimiento, sin imaginar que la historia que van a remover tiene mucho que ver con la suya propia. Una desafortunada promesa de honor y una anciana sin memoria arrojarán insospechadas claves sobre las causas de la tragedia.

   - Agosto de 1906. Nos hallaremos a bordo de El Sirio, con sus personajes que un día embarcaron cargados de ilusiones o negocios que quedaron perdidos en algún lugar del Mediterráneo. Clérigos, diplomáticos, emigrantes y una bella cupletista española viajan en dirección a ese Nuevo Mundo donde los sueños se pueden hacer realidad. Sin embargo, a solo tres millas de la costa española, el buque naufragará. De manera inexplicable, el capitán se dará a la fuga dejando a bordo un oscuro negocio de inmigración ilegal y una intrincada trama internacional, además de una misteriosa caja fuerte vacía y cientos de pasajeros condenados a la muerte.
Con un relato en tercera persona viviremos con ellos el naufragio, los momentos terribles en que el barco sufre el accidente y empieza a hundirse, como todo empieza a ser un caos y el pasaje intenta como sea ponerse a salvo. También asistiremos a los momentos posteriores a la tragedia, como todo el pueblo sin distinción de clase, se vuelca para ayudar a toda aquella gente que ha logrado sobrevivir, ofreciéndoles todo lo que tienen.

   - Noviembre de 1906. El capitán Piccone escribe un diario donde cuenta todo lo que aconteció en el barco y cuales fueron los motivos que le llevaron a abandonarlo, reflejando así sus temores
, sus remordimientos, sus errores, su angustia y su arrepentimiento.

   En Lo que esconden las olas predomina lo humano. Nos preocupa el desenlace de tal o cual personaje en un trasfondo histórico de a comienzos del siglo XX, sabiendo lo que traería consigo este período de guerras.
   Es interesante leer las últimas páginas que la autora ha titulado "Rostros reales de la tragedia" donde nos hace un pequeño resumen de hechos y personajes sobre los cuales no cabe la menor duda de su veracidad.

viernes, 4 de enero de 2019

Emma Lira

Una viajera que escribe
      

   Periodista profesional, narradora vocacional y viajera entregada, Emma Lira (Madrid, 1971) siempre soñó con alternar estas pasiones para poder compartir las historias, los paisajes y los personajes que se cruzan en su camino.
"Escribir y viajar son anverso y reverso de una misma página. Viajar, te inspira. Leer, te transporta.”
   
   Es así como describe su forma de ver el mundo. La escritura y los viajes se han convertido en cada una de las dos mitades de su vida, haciendo de dos sueños, la suma de su realidad.
   Emma aprendió a contar historias antes que a leer y en cuanto aprendió a plasmarlas en palabras, supo que quería pasar el resto de su vida escribiendo.
   Dejando la vida laboral a un lado, decidió viajar sola e instalarse en Sudáfrica por unos meses. Allí encontró otras realidades, otras culturas y otras vidas que le sirvieron para confirmar tres cosas: quería viajar, descubrir todo lo que pudiera y ser dueña de su propio tiempo. Es así como se convirtió en freelance. Escribiendo reportajes y trabajando para algunas empresas, comenzó su aventura atravesando el muro del Frente Polisario por la ruta minada del sur, aterrizó en el Sahara, continuó por Guinea Ecuatorial hasta llegar a Costa de Marfil. Turquía, Siria, Jordania, Kurdistán… y así decenas de destinos más.
“Dormí al raso en desiertos, crucé el Círculo Polar Ártico, atravesé selvas, me impregné del polvo del camino de cincuenta países y me enfrenté a la historia, la cultura, la forma de percibir la vida y los ojos de cientos de personajes diferentes. No juzgué; tomé notas. Cada viaje me llenaba de paisajes, historias, vivencias y personas”

   Miembro de la Sociedad Geográfica Española, ha recorrido gran parte de África y Oriente Medio y es una gran conocedora del Magreb, el Islam y los conflictos de Oriente Próximo. 
   En el año 2011 fue finalista del premio Lara de Planeta con su primera obra Tras el agua grande. Su novela Búscame donde nacen los dragos, editada por Plaza y Janés en 2013, nos transporta desde los rincones más bellos de Tenerife a los aborígenes de la isla, pasando por la cultura guanche y llegando hasta Marruecos y sus bereberes.
   A mediados de 2015 vio la luz Lo que esconden las olas, también con el sello de Plaza y Janés. En ella se recrea el trágico naufragio del trasatlántico Sirio, el Titanic del Mediterráneo, frente a las costas españolas.
   La última aventura de Emma Lira ha sido la de guiar, en noviembre de 2018, uno de los viajes diseñados por Utópica, agencia de experiencias, y la Sociedad Geográfica Española (SGE). Nada menos que a Madagascar, un territorio a caballo entre los mundos de Asia y África, perdido en el Océano Índico y con una naturaleza que es, en más de un 80% endémica.

lunes, 17 de diciembre de 2018

La importancia de llamarse...


   A veces cuando leemos los libros del club nos encontramos con anotaciones al margen de la página, frases subrayadas o símbolos que indican que ese párrafo en concreto ha dejado a un lector de nuestra geografía murciana, boquiabierto. Siempre hemos criticado esa fea costumbre del marcado, sobre todo, en libros que tenemos que compartir infinitas veces. Pero el hecho de ver esa marginalia, a veces me provoca una sensación agradable ya que me pone en alerta de que en esas palabras hay algo que un lector ha considerado que le ha llegado al alma. Y entonces, en un solo instante, existe un guiño de complicidad entre esa persona y yo. 

   Así que pienso que hay en un lugar de la región, alguien con un nombre, como el de Ana, Rosario, Malu, Basi, Arielle, Antonio, Delfi, Fina, Marcela, Teresa, Rocío, Lola, Fuensanta, María Jesús, Matías, Isabel, Pepa, Leticia, Aurora, Mª Jesús, Silvina, Carmen, Loli, Rocío, Joaquina, Toñi, Mª Carmen, Mª Isabel, Julia, Emilia, Loly, Lola, Josefina, que manifiesta una pasión desmedida por la lectura.



   Creo que el club funciona gracias a la fusión de cada uno de vosotros, con vuestro nombre, individualmente sois especiales y eso hace que este grupo cada vez sea más grande, y no solo en cantidad (que ya lo es) sino en la esencia de las cosas buenas.
   Parafraseando la novela de Kathryn Stockett, Criadas y señoras, tenerlo claro, y esto va dirigido a cada una de vosotras 
"tú eres guapa, tú eres lista, tú eres importante"
y, por supuesto, Antonio y Matías son guapos, listos y muy, muy importantes. 
   
   Felices días, felices lecturas.