II Encuentro Clubes de Lectura

II Encuentro de Clubes de Lectura. Mazarrón 2017

"Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro" Emily Dickinson

lunes, 28 de mayo de 2012

Parma

Viajando a la Provincia di Parma

    Parma es una provincia de la región de la Emilia-Romaña, en Italia. Su capital es la ciudad de Parma.
   Tiene un área de 3.449 km2, y una población aproximada de 400.000 hab. Hay 47 municipios en la provincia. Sus grandes ciudades son Parma, Fidenza, Salsomaggiore Terme, Collecchio y Noceto. Su posición geográfica, su historia y su tradición gastronómica han hecho de la provincia de Parma un símbolo de Italia.
   Situada en la zona septentrional de Italia, esta provincia se extiende entre el río Po al norte, que la separa de la región de Lombardía, hasta la cresta de los Apeninos que la divide de la región de Toscana.
Lago Santo Parmense
 Es una tierra con prevalencia de colinas y montañas. Sin embargo la llanura de la Bassa Parmense que sigue el curso del río Po, regala un paisaje sugestivo tanto cuando está envuelta por la niebla como cuando se la observa salpicada de aldeas, castillos e iglesias antiguas.
   En este territorio existen numerosos lagos entre los cuales el Lago Santo Parmense que es el más grande lago natural de los Apeninos de Emilia Romaña.
   En el territorio parmense predomina el asentamiento agrícola “con casas dispersas”, mientras que los pueblos y aldeas desempeñan las actividades comerciales, artesanales e industriales propiamente dichas.
   Es en dicho territorio que también se desarrolla la historia económica del parmense. De Parma – nombre tomado del escudo redondo de la infantería romana – empieza a hablarse cuando, tras la derrota de Aníbal y la expulsión de los gálicos más allá de los Alpes, varios miles de romanos se establecen en la confluencia de los torrentes Parma y Baganza, sembrando trigo, cebada y mijo y criando ovejas y cerdos.
   La provincia parmense, ofrecía bienestar a través de sus aguas y termas ya desde los tiempos de los antiguos romanos,. Gracias a la abundancia de aguas ricas en minerales muchas son las opciones. Los complejos más famosos son sin duda alguna los de Salsomaggiore Terme, las de Tabiano, las de San Andrea Bagni, y las de Monticelli, todas ellas inmersas en el verde, lugares de relax y de paz.
    Entre las fiestas y eventos hay que recordar el Carnaval de Busseto, nacido en el siglo XIX con disfraces, bailes y música. En el Castillo Bardi, en cambio, se puede participar en el Tenzone medieval, un torneo con arqueros, caballeros, bailarinas, nobles y juglares.
   La ciudad de Parma es naturaleza, historia y arte. Celebridades como Antelami, Correggio, Parmigianino, Verdi, Toscanini han dejado la huella de su presencia en una ciudad que se puede considerar una pequeña joya de gracia y refinamiento.
Parma, Duomo y Baptisterio
   El núcleo histórico de Parma se desarrolla alrededor de lo que se puede considerar el centro religioso compuesto por el Duomo, el Baptisterio y el Palacio Episcopal.
   Saliendo de la ciudad, toda la provincia de Parma se encuentra salpicada por muchísimos castillos y fortalezas que, desde las faldas de los Apeninos, se distribuyen hasta la llamada “bassa” del Po y que transportan a cada visitante a un mundo mágico, poblado de damas y caballeros y antiguos castillos. Éstos están considerados como los más bellos y mejor conservados de Italia. Partiendo desde la Fortaleza de Bardi,  y así hasta llegar a la “bassa parmense”, a la Reggia di Colorno, mansión de los Farnese, de los Borbones, y de María Luisa de Austria. 
Queso Parmesano Reggiano
   Tan fuerte es la relación de Parma con la cocina que se ha convertido en sede de la Autoridad Europea para la Seguridad Alimenticia y del ALMA, la Escuela Internacional de Cocina de Colorno. Los productos de oro de estas zonas y de toda Italia, son sin lugar a duda el Prosciutto (jamón) de Parma y los embutidos, el Parmesano Reggiano, el Culatello de Zibello, el Lomo Cocido de San Secondo. No es una casualidad que sea definida como la “Food Valley” italiana por su floreciente sector agroalimentario.
   En definitiva, a través de su patrimonio cultural y productivo enriquecido con el pasar del tiempo, su ligazón todavía fuerte con el pasado y su gran confianza en el futuro, Parma conjuga una economía sólida y enérgica con una alta calidad de vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario