II Encuentro Clubes de Lectura

II Encuentro de Clubes de Lectura. Mazarrón 2017

"Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro" Emily Dickinson

lunes, 5 de marzo de 2012

El feminismo en  México      
 
    Entre los escritores naturales de Puebla de los Ángeles (México), Ángeles Mastretta es de los que mayor renombre ha alcanzado entre los aficionados a la lectura. De hecho, hablar de su obra implica un repaso a la lista de los libros más vendidos, lo cual es siempre gozoso para una industria tan exigente como la editorial.
   Si su trayectoria en el plano institucional es firme, ¿qué decir de sus ambiciones literarias? Sabemos que ensayó la poesía en La pájara pinta (1975), pero su mayor éxito fue la novela Arráncame la vida (Ediciones Océano, 1988), gran éxito de ventas y merecedora del Premio Mazatlán de Literatura al mejor libro del año. Llegó luego un libro de relatos, Mujeres de ojos grandes (Cal y Arena, 1990), y a éste le siguió un ensayo de orden sentimental, Puerto libre (Cal y Arena, 1993) conformado de una mezcla de relatos cortos, ensayos periodísticos, autobiográficos y filosóficos que la autora publicó en la revista NEXOS. Nos brinda una imagen más personal de sus memorias y realidades basadas en su propia visión.
   En su obra, se desprende una clara evolución en su tratamiento de la problemática feminista general; de la reflexión teórica ensayística, a la creación de personajes que, cada una en su medida, buscan una liberación personal. Las mujeres en la obra narrativa de Ángeles Mastretta, tienen reflexiones políticas y sociales que están ligadas a los mismos problemas que enfrentan las mujeres en el presente. Mastretta, entonces, sin adherirse a ninguna tesis o teoría feminista en particular, asume una actitud de compromiso social para con las mujeres mexicanas y los problemas que encaran dentro de las instituciones patriarcales mexicanas actuales.
    Tal vez esta actitud feminista sea más reconocible en algunos textos más que en otros, pero temas como: la falta de educación escolar, la manipulación y acondicionamiento social de la mujer; la falta de educación y la represión sexual; el amor, el matrimonio y la maternidad como instituciones opresivas; la mujer campesina pobre, el trabajo doméstico, etc., son visibles en casi todos ellos. 
   De nuevo en el campo narrativo y en esa línea, Mastretta ofreció a sus lectores la novela Mal de amores (Alfaguara, 1996), gracias a la cual obtuvo el Premio Internacional de Literatura Rómulo Gallegos, por una historia que se refiere a una mujer enamorada de dos hombres. Historia que a partir de este hecho ya subvierte completamente la concepción que se tiene de que esto solamente le sucede a los hombres. Por esta vía de reconocimiento, nuevos títulos como El mundo iluminado (Cal y Arena, 1998) y Ninguna eternidad como la mía (Cal y Arena, 1999) en donde Mastretta nos traslada nuevamente a la época del México posrevolucionario de la segunda década del siglo XX donde se narra la historia de Isabel Arango, una chica de diecisiete años que emigra a México, D.F., a estudiar baile, confirmando que su autora es una de las firmas mexicanas con mayor proyección internacional.
   Entregas más recientes, como El cielo de los leones (2003), Maridos (2007), Ángel maligno (2008), y Hombres de amores (2008) refuerzan ese prestigio. Y aunque la literatura no sea una cuestión de voto popular, la autora admira que un número más que notable de seguidores respalde en todo el mundo cada una de sus nuevas iniciativas.

2 comentarios:

  1. Por fin una lectura fresca,con la agilidad y la fuerza d un texto corto.El libro en si es um sumar historias con un denominador comun:mujeres grandes y pequeñas,hermosas y menos agraciadas pero con una maravillosa luz,clarividente para la epoca del contexto.Personas extraordinarias,q no han precisado mas q unas pocas pinceladas para ser definidas.Buen libro.Gracias Carolina.

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    1. Gracias a ti, que me has demostrado que eres, por la pasión que pones en las cosas, una mujer de ojos grandes. Mastretta, un descubrimiento. Te esperamos, como siempre, en la próxima reunión.

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