lunes, 8 de enero de 2024

También esto pasará

Todo sobre mi madre


Milena Busquets narra la vida de Blanca tras la muerte de su madre. Blanca es una mujer que se ha separado dos veces y procura vivir sin ataduras, no sin complicaciones, “la ligereza es una forma de elegancia. Vivir con ligereza y alegría es dificilísimo”

Partiendo de lo íntimo, la escritora rompe fronteras y convierte en literatura las vivencias personales de un verano en Cadaqués logrando una novela que que se tradujo con inusitada rapidez al inglés, francés, alemán, italiano y portugués, hasta llegar a más de treinta lenguas.

Cuando era niña, para ayudarla a superar la muerte de su padre, su madre le contó un cuento sobre un poderoso emperador que convocó a los sabios y les pidió una frase que sirviese para todas las situaciones posibles. Tras meses de deliberaciones, los sabios se presentaron ante el emperador con una propuesta: «También esto pasará» Y la madre añadió: «El dolor y la pena pasarán, como pasan la euforia y la felicidad»

La novela se detiene en tres aspectos:

En primer lugar, la gestión de la muerte de su madre, “estaba empezando a decidir a qué distancia exactamente quería vivir de ti. Es un difícil equilibrio, resulta más fácil guardar distancia con los vivos”. 

En segundo lugar, la relación con el sexo y los hombres, “hay hombres que no tienen radar sexual, o que apenas lo usan, solo cuando lo necesitan y luego lo apagan. Y hay otros que lo tienen encendido permanentemente, incluso cuando duermen. La civilización subsiste gracias a los primeros, el mundo gracias a los segundos”.  Para Blanca, el sexo es el único estallido de vida que vence a la muerte cada vez que se le convoca, “lo contrario de la muerte no es la vida, es el sexo”, mientras razona que “el sexo me gusta porque me clava en el presente. Tu muerte también”.

Y, por último, las reflexiones en torno a una vida vivida y exprimida algo que toma sentido a partir de la contraposición con la muerte que ahora le toca de cerca, “tal vez todos nos quedamos siempre con algún viaje pendiente, planeamos viajes cuando ya son imposibles, como si intentásemos comprar tiempo aun sabiendo que el nuestro se ha agotado y que nadie puede regalarnos ni un solo minuto más. Debe de ser intolerable tener todavía los ojos abiertos y pensar que hay lugares que ya no volverás a ver nunca, que se cierren las posibilidades antes que los ojos”.

Cadaqués (Girona)

Blanca es disfrutona, despegada, alegre, intensa, impulsiva y reflexiva, vive su madurez con ligereza y desparpajo. Es un complicado equilibrio entre la vida y la responsabilidad. La elegancia no la pierde durante toda la novela, aunque la situación se vaya complicando, Blanca mantiene la compostura.

Milena Busquets gestiona lo profundo del dolor de la perdida, la ausencia, la muerte y las relaciones complicadas con su madre. Y la novela avanza gracias a un entorno maravilloso, el las amigas, los hijos, los exmaridos, los extraños, todos guapos, ricos y con unas ganas locas de vivir.

También esto pasará es un libro que traspira frescura, que refleja perfectamente la forma de ser y de estar en el mundo de la protagonista. Una novela donde destacan las descripciones vistosas y los diálogos espontáneos.

Milena/Blanca cree que somos más las cosas que hemos perdido que las que tenemos, refieriendose a lo que queda de su madre en ella tras sue muerte, porque aquellos a quienes hemos amado no pueden desaparecer sin más.

viernes, 5 de enero de 2024

El anillo del rey



Una vez, un rey de un país no muy lejano reunió a los sabios de su corte y les dijo:

– «He mandado hacer un precioso anillo con un diamante, con uno de los mejores orfebres de la zona. Quiero guardar, oculto dentro del anillo, algunas palabras que puedan ayudarme en los momentos difíciles. Un mensaje al que yo pueda acudir en momentos de desesperación total. Me gustaría que ese mensaje ayude en el futuro a mis herederos y a los hijos de mis herederos. Tiene que ser pequeño, de tal forma que quepa debajo del diamante de mi anillo».

Todos aquellos que escucharon los deseos del rey, eran grandes sabios, eruditos que podían haber escrito grandes tratados… pero ¿pensar un mensaje que contuviera dos o tres palabras y que cupiera debajo de un diamante de un anillo? Muy difícil. Igualmente pensaron, y buscaron en sus libros de filosofía por muchas horas, sin encontrar nada en que ajustara a los deseos del poderoso rey.

El rey tenía muy próximo a él, un sirviente muy querido. Este hombre, que había sido también sirviente de su padre, y había cuidado de él cuando su madre había muerto, era tratado como la familia y gozaba del respeto de todos. El rey, por esos motivos, también lo consultó. Y éste le dijo:

– “No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje”

– «¿Como lo sabes preguntó el rey”?

– “Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una oportunidad me encontré con un maestro. Era un invitado de tu padre, y yo estuve a su servicio. Cuando nos dejó, yo lo acompañe hasta la puerta para despedirlo y como gesto de agradecimiento me dio este mensaje”.

En ese momento el anciano escribió en un diminuto papel el mencionado mensaje. Lo dobló y se lo entregó al rey.

– “Pero no lo leas», dijo, mantenlo guardado en el anillo. Ábrelo sólo cuando no encuentres salida en una situación”.

Ese momento no tardó en llegar, el país fue invadido y su reino se vio amenazado.

Estaba huyendo a caballo para salvar su vida, mientras sus enemigos lo perseguían. Estaba solo, y los perseguidores eran numerosos. En un momento, llegó a un lugar donde el camino se acababa, y frente a él había un precipicio y un profundo valle.

Caer por él, sería fatal. No podía volver atrás, porque el enemigo le cerraba el camino. Podía escuchar el trote de los caballos, las voces, la proximidad del enemigo.

Fue entonces cuando recordó lo del anillo. Sacó el papel, lo abrió y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso para el momento…

Simplemente decía “ESTO TAMBIÉN PASARÁ”.

En ese momento fue consciente que se cernía sobre él, un gran silencio.

Los enemigos que lo perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino. Pero lo cierto es que lo rodeó un inmenso silencio. Ya no se sentía el trotar de los caballos.

El rey se sintió profundamente agradecido al sirviente y al maestro desconocido. Esas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a guardarlo en el anillo, reunió nuevamente su ejército y reconquistó su reinado.

El día de la victoria, en la ciudad hubo una gran celebración con música y baile…y el rey se sentía muy orgulloso de sí mismo.

En ese momento, nuevamente el anciano estaba a su lado y le dijo:

– “Apreciado rey, ha llegado el momento de que leas nuevamente el mensaje del anillo”

– “¿Qué quieres decir?”, preguntó el rey. “Ahora estoy viviendo una situación de euforia y alegría, las personas celebran mi retorno, hemos vencido al enemigo”.

– “Escucha”, dijo el anciano. “Este mensaje no es solamente para situaciones desesperadas, también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando te sientes derrotado, también lo es para cuando te sientas victorioso. No es sólo para cuando eres el último, sino también para cuando eres el primero”.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje… “ESTO TAMBIÉN PASARÁ”

Y, nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba. Pero el orgullo, el ego había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Lo malo era tan transitorio como lo bueno.

Entonces el anciano le dijo:

– “Recuerda que todo pasa. Ningún acontecimiento ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche; hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.”

jueves, 4 de enero de 2024

Milena Busquets

A la sombra



Nacida y educada en el seno de la más exquisita Gauche Divine barcelonesa, Milena Busquets Tusquest (Barcelona, 1972) estudió en el Liceo Francés y se licenció en arqueología en el University College de Londres. No estaba, sin embargo, su vida abocada a las excavaciones, sino al negocio editorial ya heredado de su abuelo.

Hija de la editora y escritora Esther Tusquets y del poeta Esteban Busquets, trabajó durante muchos años en Lumen, editorial que su familia había creado a principios de los años 60 y que fue vendida a Random House cuarenta años después.

Milena posteriormente fundó su propia editorial. trabajó para una revista del corazón y fue relaciones públicas de una conocida marca de moda. Actualmente trabaja como periodista y traductora.

Trabajó junto a su madre primero en Lumen y a continuación, tras la venta a Mondadori, en la independiente RqueR, fundada por las dos, en edad ya muy madura de Esther, que consiguió mantener a algunos de los grandes, como Miguel Delibes o Martín Garzo. Milena Busquets confiesa (o se congratula de) no haber leído nunca los libros escritos por su madre.

Publicó su primera novela en 2008, Hoy he conocido a alguien, una novela de iniciación sobre la dificultad de crecer y las distintas posibilidades y limitaciones del amor. Pero la mayoría de los lectores conocemos a Milena Busquest por su segunda publicación, También esto pasará (2015), un éxito de ventas que despertó un gran interés crítico y editorial. Una historia sobre el dolor que supone perder a alguien querido. Una novela autobiográfica en torno a la muerte de su madre: «La reflexión desolada por la muerte convive con el instinto de vivir en una novela cuya apariencia leve es solo un hábil engaño literario para hablar de todas las querencias humanas con desenfado y a la vez con hondura e intensidad emocional»

Después vinieron Hombres elegantes y otros artículos (2021), instantáneas sobre la vida, los sueños o recuerdos de la autora que aparecen en los artículos publicados en la contraportada de El Periódico de Cataluña durante tres años que tratan desde temas literarios a historias aparentemente fútiles, y Gema (2021) que evoca a una compañera de clase del Liceo que falleció a los 15 años. Una novela sobre el pasado que creemos haber olvidado pero que nos persigue, sobre las pérdidas que nos marcan y la necesidad de despedirse. Sobre las ganas de vivir y las pequeñas alegrías de lo cotidiano, sobre el amor y sobre las amistades que nos acompañan incluso después de desaparecer.

Su última novela, Las palabras justas (2022), publicada por la editorial Anagrama, es un dietario breve y honesto que repasa doce meses de la vida de la escritora. En estas páginas asoma la vida: los hijos, las clases de yoga, las visitas al psiquiatra, los encuentros fortuitos, los reencuentros, los paseos por el barrio, la escritura como una gimnasia diaria... Y el amor, siempre el amor: «En el amor nada es una pérdida de tiempo, todo sirve, la experiencia más banal, más absurda, más ridícula, más humillante, más dolorosa, sirve, nada cae nunca en saco roto. Es imposible perder el tiempo con el amor, enamorarse -aunque solo sea durante dos días, aunque sea tontamente, aunque sea por despecho o por aburrimiento o por curiosidad- sirve siempre precisamente para lo contrario, para ganar tiempo.»

Para Milena Busquets, la autoficción la ha llevado a reconocerse por fin como escritora ("hasta ahora sentía que tenía que pedir permiso para escribir, pero eso se acabó") aunque un tiempo, decidió apartarse del mundo editorial para trabajar en Loewe o en la revista Lecturas. Sin embargo, no tardó en volver al sector que más le interesa, ya que como ha explicado "los mundos, como los amores, hay que elegirlos".

lunes, 11 de diciembre de 2023

El peor escenario posible

“Un instante basta para comprender toda la eternidad”


Con El peor escenario posible (Fulgencio Pimentel, 2022), el escritor Alejandro Morellón (Madrid, 1985), resultó ganador en la 50ª edición del Premio Ignacio Aldecoa en 2022, el Premio Euskadi de literatura en castellano y el Premio Setenil de relatos a libro publicado en su 20ª edición, estos dos en 2023.

Esta colección de relatos reflexionan, con un lenguaje rico y propio, sobre la relación "con lo extraordinario y lo maravilloso y sobre la capacidad de adaptación "a situaciones extrañas". Situaciones que pueden llegar a ser lúcidas y de humor negro ante la "inminencia de la tragedia", bien sea global o personal.

Su primer relato, llega como un golpe duro. Con Pájaros que cantan el futuro, Morellón capta a la perfección el ambiente pre-apocalíptico presente. La idea de desastre inminente o futuro incierto está presente en la obra, vista, a veces, con una mirada perpleja. Para él, el nuestro es un mundo extraño.

El autor siempre ha querido que este fuera un libro a la vez divertido y existencialista. Uno en el que se vivieran experiencias dramáticas —tragedias particulares o compartidas— pero en el que se incluyera una situación desconcertante, un elemento fantástico o absurdo, con cierto sentido de la maravilla. Una extrañeza, un desvío, que consigue revelar ciertos aspectos del ser humano y de la sociedad que suelen quedar invisibilizados por la fuerza de la rutina y del sentido común.

A través de estas situaciones inexplicables, aborda la naturaleza contradictoria de nuestra existencia: "cómo puede convivir lo más profundo con lo más pueril, el sufrimiento con la risa, las guerras con los vídeos de gatitos, y describir el modo en el que la catástrofe no está exenta de situaciones absurdas o cómicas"

Los relatos no van sobre el acontecimiento en sí, sino de cómo lo experimentan los protagonistas, cómo los acontecimientos importantes nos transforman. Aquello que se sale de lo ordinario es a veces lo único que nos permite conocer aspectos de nosotros mismos que desconocemos.

Aunque predomina el narrador omnisciente focalizado en un personaje, encontramos también relatos en segunda persona, en primera, narradores objetivos y relatos completamente dialogados. Ese despliegue de técnicas, en cada caso es capaz de extraer de ellas lo que el relato requiere para funcionar a la perfección.

El enigma de Gustave Doré (1871). Uno de los cuadros preferidos de Alejandro Morellón

Once son los relatos que conforman el universo de El peor escenario posible, relatos con un meridiano invisible entre la materia onírica y el realismo distópico.

1. Pájaros que cantan al futuro: Una niña regala a su amigo un peluche (el furby que ilustra la cubierta) que profetiza el colapso de la sociedad y del planeta.

2. Algunas verdades del mundo que me ha tocado vivir: Una mujer que relata -y que es relatada- en vivo y en directo su propia muerte ("Abismada en tu propio pensamiento, desde tu tumba, alzas la cabeza hacia arriba, hacia el sol, y abres mucho los ojos y ya no eres sino luz")

3. La casa de tus sueños: Una casa cuya reforma descubrirá el pasado ignominioso de un matrimonio de oncólogos.

4. Sentimental punk: Un internado en el que conviven, entre otros personajes, "dos chicas" obsesionadas por el sexo, el hombre más bello del mundo, "el adorable", y una chica negra que sabe que está "hecha de miedo"

5. Oppenheimer: El parto de una mujer que no sabe nada de su hijo recién parido, ese "objeto desconocido" que misteriosamente guardará relación con el bombardero Enola Gay, ambos "detonando a la vez".

6. Teddy bear: La caza de un ejemplar de oso convertida en "pura leyenda"

7. Por lo que sé de mi marido: Una mujer descubriendo la vida secreta de su marido minutos antes de regalarle un reloj de alta gama.

8. Otro minuto de silencio: las muertes misteriosas de grandes jugadores de fútbol y su inacabable "minuto de silencio" vivido por un jugador del Getafe B.

9. Cada casa es una tumba: La vida de Carlos narrada desde los 7 hasta los 79 años llema de un terrible presentimiento ("¿cómo se escucha un grito que no se oye?")

10. El impulso heroico: El aterrizaje forzoso de un avión mientras un miembro de la tripulación trata de vender un rasca y gana a los pasajeros.

11. La montaña mágica: Un excremento enorme, descomunal, se planta en una ciudad ante la mirada y curiosidad de los vecinos.

Libro que le hubiera gustado escribir a Alejandro Morellón