viernes, 3 de septiembre de 2021

Héctor Abad Faciolince

"Hay que acordarse de olvidar"



El 25 de agosto de 1987, un joven Héctor de 27 años presencia con horror el asesinato de su padre. Este hecho marcó la vida del escritor, traductor y periodista colombiano.

Héctor Abad Faciolince (Medellín, 1958) realizó estudios de filosofía en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, y de Medicina en la Universidad Javeriana de Bogotá. En 1978 viajó a México y estudió en talleres de poesía y narrativa en La Casa del Lago, el primer campus cultural de la Universidad Autónoma de México. En 1979 regresó a Medellín y comenzó a estudiar Periodismo en la UPB. De esta carrera fue expulsado en 1981 por escribir un artículo irreverente contra del Papa. En 1982 realiza estudios de inglés en Nueva York y más tarde se va a Italia en donde estudia Lenguas y Literaturas Modernas en la Universidad de Turín. Regresa a Colombia en 1987, después de graduarse “cum laude” en Turín. Ese año, su padre es asesinado por paramilitares y debido a las amenazas que recibe se exilia primero en España y luego en Italia, en donde trabaja como “lector de español” de la Universidad de Verona hasta 1992.

Regresó a Colombia en 1992 y desempeñó distintos oficios. Dirigió durante tres años la Revista de la Universidad de Antioquia y fue también director del Fondo Editorial de la Universidad EAFIT. Trabajó también como periodista y columnista para distintos medios colombianos: El Espectador, Cromos, El Colombiano, y las revistas Cambio y Semana.

En 1998 fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar en la categoría columna de opinión; en el año 2006 volvió a recibir ese mismo premio. En 1999 fue corresponsal de la revista Cambio en Estados Unidos, con sede en Boston. Además de numerosos ensayos, traducciones y críticas literarias, ha publicado, entre otros, los siguientes libros: Asuntos de un hidalgo disoluto (Alfaguara, 1994); Tratado de culinaria para mujeres tristes (Alfaguara, 1997); Fragmentos de amor furtivo (Alfaguara, 1998); Basura (2000), que obtuvo en España el I Premio Casa de América de Narrativa Innovadora. En 2004, su novela Angosta fue premiada en China como la Mejor Novela Extranjera del Año.

En noviembre del año 2006, publicó su libro más celebrado, El olvido que seremos, en donde revive la historia de su padre, el doctor Héctor Abad Gómez, un destacado médico, profesor universitario y defensor de los Derechos Humanos, quien además fue el fundador de la Escuela Nacional de Salud Pública, y las circunstancias de su asesinato. En 2017 Alfaguara reeditó El olvido que seremos, junto al documental Carta a una sombra (2015), inspirado en este libro, el cual presenta la violencia política que azotó Colombia desde la intimidad del duelo de la familia Abad.

Tras su obra más íntima aparecieron títulos como Traiciones de la memoria (2009), Testamento involuntario (2011), y La Oculta (2015), Premio Cálamo al mejor libro del año.

En 2020 Alfaguara publica Lo que fue presente, el conmovedor itinerario creativo de un escritora través de sus diarios que recorren desde 1985 hasta la publicación de El olvido que seremos, Aquí el escritor colombiano desata la polémica por sus menciones a personajes del mundo literario de ese país, aunque con los nombres cambiados, sus historias de sexo, infidelidades y fracasos editoriales. Un desnudo integral, sin máscaras, sin artificios donde el autor habla de historias de sexo, infidelidades y fracasos editoriales

Actualmente Héctor Abad Faciolince es columnista y asesor editorial del diario El Espectador. Colabora también con El País de Madrid, el NZZ de Zurich y otras publicaciones nacionales e internacionales.

Temporada 2021-2022

En una época donde la salud es primordial, todos los que nos reunimos un vez al mes para hablar de libros tenemos una gran responsabilidad, cumplimos una misión fundamental.

La salud de los libros depende de nosotros. El libro resiste, es fuerte. El físico convive alerta y respeto con las pantallas luminosas, pero siempre ajeno a la obsolescencia programada. No podemos descuidar algo que nos sana. Hay que cuidar a los que leen, y para que podamos mimarlos hay que apoyar a los creadores, a los editores que le dan vida, al vivero que los acogen, las librerías y las bibliotecas, para llegar así a cerrar el circuito. 

Todo esto teje las rutas del futuro de la lectura. A partir de aquí ya podemos hablar de LEER y de lo que va a ser la temporada 2021-2022 del Club de Lectura de la Biblioteca Salvador García Aguilar 



lunes, 31 de mayo de 2021

Cuando sale la reclusa

París, el comisario Jean-Baptiste Adamsberg y la Brigada del Distrito 13

Cuando sale la reclusa (Siruela, 2018) es la décima y, por ahora, la última entrega de la serie del intuitivo e inclasificable comisario Adamsberg. Asistimos a una novela policíaca total. Están todos los ingredientes del género movidos por una mecánica narrativa algo compleja. La ironía en los diálogos, la equidistancia entre víctimas y verdugos y el predominio del estilo de la autora a la trama en si de la obra son elementos por los que se mueve Fred Vargas totalmente cómoda.

El comisario Jean-Baptiste Adamsberg, tras unas merecidas vacaciones en Islandia, se interesa de inmediato a su regreso a Francia por la muerte de tres ancianos a causa de las picaduras de una Loxosceles rufescens, más conocida como la Reclusa: una araña esquiva y venenosa, pero en ningún caso letal. Adamsberg, que parece ser el único intrigado por el extraño suceso, comienza a investigar a espaldas de su equipo, enredándose inadvertidamente en una delicada y compleja trama, llena de elaborados equívocos y profundas conexiones, cuyos hilos se remontan a la Edad Media. Un caso contradictorio que se escapa a cada momento de las manos del comisario, haciéndole regresar a la casilla de salida. Solo sus intuiciones, tan preclaras como dolorosas, serán capaces de devolverle la confianza que necesita para salir ileso de la red tendida por la más perfecta tejedora.

Es Adamsberg quien, como hace habitualmente, desencadena los acontecimientos por una fuerte corazonada. A partir de aquí Vargas despliega su talento para relacionar el veneno de una araña con unos sucesos del pasado que tienen su venganza en el presente. La autora ofrece un verdadero abanico de la condición humana, de cómo la venganza puede ser purificante y condicionar toda una vida.

Las revistas de ictiología de Voisenet, la cama de Mercadet, el armario de Froissy, la erudición de Danglard, los mirlos en el patio o el gato en la fotocopiadora conforman la Brigada del Distrito 13 de París. Los diálogos en ese micromundo vienen salpimentados de humor, inteligencia, sarcasmo o amor. La intriga y su resolución son previsibles, pero esto es secundario cuando en la novelística de Fred Vargas hay otros elementos que conforman su particular voz.

Gracias a la manera de trabajar de Adamsberg, el relato va y viene de París al Sur rural francés. Hay muchas referencias a la zoología, la psicología, a las reclusas/santonas del Medievo o a la lingüística, que serán definitivas en la narración. Vargas también hace guiños a la Francia provinciana, a través de la gastronomía, de las costumbres rurales o de expresiones vernáculas que quizá se pueden haber perdido en la traducción, aunque está es más que correcta.

Serie de televisión francesa en la que Jean-Hughes Anglade es Adamsberg,
Jacques Spiesser es Danglard y Corinne Masiero es Retancourt

La novelista francesa nos entrega a un protagonista, Adamsberg, que acaba por ver la verdad “entre brumas" en una batalla por esa ‘verdad' que a punto está de causar un cisma en su brigada, junto con la perenne lucha con el redicho comandante Danglard, y mientras lo investigado llega a su resolución o a su fin caótico.
 
La escritora nos pone en un dilema moral y al comisario Adamsberg también. ¿Se puede justificar un crimen cuando las víctimas han sido verdugos de otras personas? El comisario lo tiene difícil.
Al final, Vargas juega con el lector ¿de verdad se ha impartido justicia?

martes, 25 de mayo de 2021

Fred Vargas

De la fantasía medieval a la realidad contemporánea


Frédérique Audoin-Rouzeau escogió un pseudónimo para firmar sus novelas de intriga. Este lo copió del de su hermana gemela, la pintora Jo Vargas que eligió ese apellido en honor al personaje de María Vargas en La condesa descalza, papel interpretado por Ava Gardner.

Fred Vargas nació en 1957 en París. Hija de un escritor surrealista y criada en un ambiente intelectual, desde pequeña debía leer los clásicos, pero disfrutaba a escondidas con las novelas policíacas. Licenciada en Historia y Arqueozoología, trabajó en el Instituto Pasteur antes de dedicarse a su labor de escritora que comenzó en 1986. Vargas escribió su primera novela policíaca Los ojos del amor y de la muerte mientras trabajaba en una excavación arqueológica en la región francesa de Borgoña y, a partir de ese momento, se convirtió en una de las novelistas más vendidas de la actualidad.

"No sé por qué comencé a devorar siendo una niña novelas de crimen e intriga, cuando nadie las leía en mi casa. Y no he dejado de hacerlo desde entonces. En cuanto a decidir escribirlas, es bastante sencillo: era arqueóloga, tenía 28 años y conocía mi oficio. Pero, a pesar del mito, desenterrar huesos, monedas, vasijas o tumbas es una ocupación bastante científica, bastante austera. De vez en cuando sentía la necesidad de ir a 'jugar' a otra parte. Una noche, después del trabajo, decidí escribir una historia de misterio para divertirme"

Así empezó todo, una carrera meteórica hasta alcanzar la cumbre del género noire y ser nombrada, por aclamación popular y de la crítica, reina de la novela policíaca del siglo XXI.

Destaca en su obra la saga protagonizada por el inspector jefe Jean-Baptiste Adamsberg y su equipo. Títulos como, todos ellos publicados por Siruela, Huye rápido, vete lejos (2003), La tercera virgen (2008), Tiempos de hielo (2015) o Cuando sale la reclusa (2018) conforman el universo de Adamsberg.

También es conocida la serie de los detectives aficionados  Los tres evangelistas, donde Vargas muestra sus vastos conocimientos sobre la Edad Media. Que se levanten los muertos (1995), Más allá, a la derecha (1996), y Sin hogar ni lugar (1997), componen la trilogía  protagonizada por Mathias, Lucien y Marc, un grupo de jóvenes historiadores sin un céntimo que conviven en un destartalado caserón de la calle Chasle y que, junto con los ex-policías Marc Vandoosley y Louis Kehlweiler, forman un peculiar equipo de investigación capaz de resolver los más insólitos y estrambóticos casos criminales.

En sus novelas encontramos elementos de su particular universo: el medievo, la arqueología, el mundo de los animales y, por supuesto, el alma humana. También aparecen visiones oníricas junto a la lógica. Estas se desarrollan habitualmente en París. 

Los personajes masculinos siempre son los protagonistas. Las mujeres ocupan un segundo plano. También encontramos muchos animales: perros, gatos, sapos, peces o arañas. Los animales representan un símbolo y, en muchos casos, aportan suspense al argumento. De hecho, toda su obra está plagada de símbolos, y sus personajes, de contradicciones.

La autora ha obtenido numerosos premios internacionales, como el International Dagger, el Premio de las Librerías Francesas o el Trofeo 813 a la mejor novela en francés. En el año 2018 obtuvo el Premio Princesa de Asturias de las Letras. Además, parte de la obra de Vargas ha sido adaptada al cine y a la televisión.

Fred Vargas separa cuidadosamente su vida profesional, su vida literaria y su acción política. Expresa sus opiniones sobre la sociedad fuera de la ficción, no dentro de sus relatos. Es una activista de izquierdas, muy preocupada por el cambio climático. Su última obra es un ensayo-manifiesto, La humanidad en peligro (Siruela, 2020) donde, dejando al margen posturas políticas e ideológicas, critica la desinformación, propone acciones concretas para corregir los excesos de determinadas prácticas y nos insta a la moderación para reducir los efectos devastadores del cambio climático.

Los iconos de la escritora francesa son Conan Doyle, Rousseau, Proust y Hemingway. Pero Agatha Christie es su modelo mayor. En sus tramas ama plasmar la realidad mezclando la ficción y el thriller. «Hago que mis lectores se enfrenten al horror de la humanidad. Pero todo bajo la seguridad del hogar».