Convertir la vida en escritura
"Si tuviera que representar en un cuadro aquel acontecimiento de mi vida, pintaría una mesita de formica pegada a la pared y, encima de ella, una palangana esmaltada en la que flota una sonda roja. Ligeramente a la derecha se encuentra un cepillo de pelo. No creo que exista un solo Taller de abortera en ningun museo del mundo"
Francia, 1963. Anne es una joven estudiante brillante con un futuro prometedor por delante. Pero cuando se queda embarazada, ve cómo desaparece la oportunidad de terminar sus estudios y escapar de las limitaciones de su entorno social. Ante la proximidad de sus exámenes finales y conforme va creciendo su vientre, Anne decide actuar, aunque tenga que enfrentarse a la vergüenza y al dolor, aunque tenga que arriesgarse a ir a la cárcel para hacerlo.
El acontecimiento (2000) comienza con el momento en que la narradora y protagonista descubre que está embarazada; viene, a continuación, un periodo de búsqueda angustiosa y solitaria de alguien que le practique un aborto de forma segura y, a ser posible, barata. Por fin, consigue la dirección de una mujer que, después de algunas dificultades y del pago correspondiente, consigue ayudarla a abortar.
Buena parte de las novelas de Annie Ernaux tienen un componente autobiográfico a través del que la autora no solo expone sus fantasmas personales, sino que pone de manifiesto de qué forma se juzga a las mujeres por sus decisiones, su cuerpo o su deseo en el seno de una sociedad profundamente hipócrita.
La obra es un ejercicio de memoria y análisis (y análisis del propio proceso de memoria) donde explora la soledad, el desamparo y la discriminación que siente al tener que tomar una decisión tan difícil en una sociedad que no respeta la autonomía de las mujeres.
"Hace una semana comencé este relato, sin tener ninguna seguridad de que iba a continuarlo. Tan sólo quería comprobar mi deseo de escribir sobre el tema. Un deseo que experimentaba cada vez que me sentaba a escribir el libro en el que llevo trabajando desde hace años. Me resistía a este deseo sin dejar de pensar en él. El hecho de abandonarme a él me horrorizaba. Pero también me decía a mí misma que quizás muriera sin haber escrito nada sobre esa vivencia. Para mí, eso sí que hubiera sido algo imperdonable, no lo otro. Una noche soñé que tenía en las manos un libro que había escrito sobre mi aborto, pero era un libro que no se podía encontrar en ninguna librería y no aparecía mencionado en ningún catálogo. En la parte inferior de la tapa, estaba escrita con grandes letras la palabra AGOTADO.No sabía si el sueño significaba que debía escribir el libro o que era inútil hacerlo. Hace tiempo que este relato se ha puesto en marcha y que me arrastra a mi pesar. Ahora sé que estoy decidida a ir hasta el final, pase lo que pase, de la misma forma que lo estaba a los veintitrés años, cuando rompí el certificado de embarazo."

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