Iniciación y frontera
Esta primera novela de Abdulrazak Gurnah es una historia de iniciación y frontera que tiene lugar en la parte continental de la colonia alemana de África Oriental, en lo que hoy es Tanzania y Zanzíbar. Desde el punto de vista temporal, se desarrolla en los prolegómenos de la primera guerra mundial en un territorio en disputa entre británicos y alemanes, dentro de una época conocida como la“rapiña por África” que tuvo lugar en los 30 años que dan la vuelta del siglo XIX al siglo XX, hasta la confrontación imperial europea que se expandió por buena parte del planeta.
Zanzíbar, lugar de nacimento del autor, es conocida como isla de las especias, rica en nuez moscada, canela y pimienta, queda localizada al frente de la costa de la actual Tanzania y es erigida como un centro de comercio, incluidos esclavos, de mercaderes árabes. Los portugueses lograron su control, después de los viajes de Vasco da Gama durante la primera parte del siglo XVI, pero luego comerciantes persas se apoderaron de ella, hasta que fueron desalojados por árabes del sultanato de Omán. En 1856, se declaró independiente y se convirtió en un protectorado británico en 1856. El punto es que Zanzíbar nos permite entender un poco el carácter disputado de frontera del territorio donde se despliega en Paraíso (1994) (Salamandra, 2021), frontera de la expansión de civilizaciones extranjeras, árabes, persas y europeos sobre territorios africanos.
Con este contexto situamos a Yusuf, el joven protagonista, cedido como esclavo a su "tío" Aziz por sus padres, pobres comerciantes y endeudados habitantes de la montaña. Dura pero entrañable, la obra de Gurnah es una novela de iniciación donde un chico comienza a abrir los ojos en un proceso que no acabará hasta el cierre de la misma, en que deducirá lo que se oculta tras las apariencias y el conocimiento del papel que interpretan, él y los que le rodean, en su triste y precaria vida.
Puede decirse también que Paraíso (Salamandra, 2021) es una novela de viajes, pero ya no de europeos por tierras extrañas, sino de lugareños comerciantes de la costa oriental de África. Si bien la civilización se asienta en la costa. en la ciudad de Daar El Salam y Mombasa, en la Kenya actual, los recorridos de comerciantes temerarios incluyen la visita a montañas, el Kilimanjaro, el más alto de África y a los grandes lagos, incluidos el Tangañika y el Victoria.
Yusuf realiza dos viajes, el primero, más fácil y exploratorio, pero el segundo, una verdadera calamidad y catástrofe comercial. Casi un niño al comienzo, va creciendo y se va convirtiendo en un hombre apuesto, pero con aire ingenuo y angelical. En ese tránsito es apetecido por mujeres mayores que se derriten con su presencia y aire pueril e inocente y a veces por algunos hombres. Un paso importante en su crecimiento es aprender a leer y escribir, pero, sobre todo, a leer El Corán, absolutamente necesario para salvar su alma, instruirse en el comercio y prepararse para conseguir mujer.
Escrita en tercera persona, la obra se divide en tres partes. Al principio y al final de la obra se centra en lo que piensa y siente Yusuf, en cómo reacciona a los acontecimientos, en la progresiva conciencia de su situación de cautividad. La parte intermedia, en cambio, refleja lo que ve y escucha, podemos observar el ambiente, las personas, costumbres de sus compañeros de aventura, las jerarquías, las diversas incidencias, así como la mentalidad y forma de vida de las poblaciones que atraviesan, cómo tratan a los forasteros o se relacionan entre sí, incluso las asperezas del terreno y las inclemencias del clima.
“Los arrojaron de allí como si fuesen niños, sin dificultad alguna, y enterraron en vida a algunos de sus líderes. ¿No lo sabías? Solo permitieron quedarse a aquellos que convirtieron en sirvientes. Un par de escaramuzas con sus armas y el asunto de la propiedad queda resuelto. ¿Acaso esto suena como si estuvieran aquí de visita? Quieren el mundo entero, y están resueltos a tomarlo.”
El protagonista, fundamentalmente, nos inspira ternura e inquietud, lo sentimos indefenso y estamos intranquilos por lo que pueda pasarle; sus descubrimientos son lecciones de vida. Que el que más y el que menos haya pasado por ahí a grandes rasgos no les resta valor, al contrario, es una muestra más de la agudeza y capacidad de síntesis de Gurnah.
"¿No es agradable pensar que el Paraíso será así? -susurró Hamid; el rumor del agua llenaba el aire nocturno-. Cascadas mas hermosas que cualquiera que podamos imaginar. Más bellas aun que esta de aquí, por imposible que parezca, Yusuf ¿Sabes que es allí donde se encuentra la fuente de todos los ríos de la tierra? Los cuatro ríos del Paraíso. Dividiendo el jardín de Dios en cuatro, corren en direcciones diferentes, norte, sur, este y oeste. Y hay agua por todas partes. Bajo los cobertizos junta a los huertos, corriendo bancales abajo, a lo largo de los senderos, en la linde de los bosques.- ¿Dónde está ese jardín?"