La Coronela Linnea Ravaska
"[...] Cada cual se ocupaba sólo de su pellejo, apartando la vista cuando los golpes llovían sobre el prójimo. La gente se había vuelto tan brutal e insensible como al acabar la guerra. Entonces en Helsinki uno debía tener cuidado con su cabeza, pues los soldados que se habían licenciado después de pasar cinco años en el frente andaban haciendo de las suyas por toda la ciudad, borrachos como cubas. Pero, ¿De qué guerra salían los sinvergüenzas de ahora?"
Las escenas de la novela recordarán a las del cine mudo, que conseguía, por medio del humor, plasmar los grandes problemas de nuestra sociedad capitalista. En esta novela, los malos obtendrán su merecido y los menos malos, también, ya que, como dice su autor: “Las malas acciones siempre reciben el castigo merecido, aunque a veces los caminos del destino sean un poco tortuosos”.
No bastan los músculos, a veces se necesita un poco de picaresca para salirse con la suya.
El relato avanza en medio de despropósitos y situaciones surrealistas donde todo parece normal y cotidiano. Una visión crítica de la sociedad en apariencia acomodada donde el autor es originario,”Finlandia era la tierra prometida de la burguesía", que como en la trilogía de Larsson, ofrece una realidad muy cruda y contradictoria donde el crimen y la inseguridad son compatibles con los medios físicos más bellos. En definitiva, una novela ágil y sugerente para concebir, una vez más, la lectura con un efecto positivo sobre la cotidianidad.